miércoles, 8 de diciembre de 2010

Qué sucede cuando uno tiene un ataque de "extrañamiento"?

Estás rodeado, fisicamente, por miles de objetos que pueden ayudarte a "pasar el rato", pero los ignoras.
Los caprichos se hacen parte de vos, y sólo sabes que obteniendo lo que querés, vas a volver a ser el mismo.
Nadie reemplazará al que vos querés.
Tenés frustración, angustia, y terminas en un odio profundo pero infundado.
Estás indeciso, no sabés cómo calmar la ansiedad. Buscás soluciones cuando sabés que sólo hay una: Que aparezca.
Eso, amigo mío, es un ataque de extrañamiento.

martes, 7 de diciembre de 2010

Cartas

No sé cuántas veces habré lastimado a una persona. Tanto física, como emocionalmente. Pero nunca lo lamenté y, menos, me arrepentí.
Siempre hubieron causas, más que suficientes, a la hora de realizar ese "daño". Seguro que algún insulto, algún golpe (nunca pegué primero), o alguna conducta artera, fueron las causas principales.
Pero encontré una carta. En realidad, varias. En ellas, se encuetran las palabras que una persona supo escribir cuando pensaba en mí.
No sé cómo describirlo: Me invadió un ataque de tristeza al no tenerla más cerca. Comenzé a extrañar su compañía; besos; caricias; días, tardes y noches a su lado.
Pensé en el tiempo que estuvimos juntos: Difícil de cuantificar una relación donde el amor sea la principal causa.
Tuvimos peleas, como todo el mundo que se ama, pero se resolvían rápido. Nos dolía tanto la distancia, y siempre nos recordábamos que no teníamos mucho tiempo para vernos (obligaciones, dicen), entonces, no podíamos darnos ese "lujo" que algunos saben darse.
Nuestros futuros eran compatibles, cercanos, y casi concretos. Parecía que nada nos podía detener.
Pero la dejé. No había necesidad de continuar con una situación así, esa, la "difícil de explicar". Recuerdo que no me dolió mucho, y traté de borrarla inmediatamente de mí mente. Tenía que dejarla atrás, muy atrás.
Ahora me encuentro con las cartas que me escribiste, esas, que suenan a perfección cuando uno las lee. Levanto la mirada, y te veo, en el parque, con los ojos llenos de lágrimas. No querías que se termine, pero yo no quería más nada de vos.
Pienso en lo frío que fuí. No se me movió un pelo al decirte las barbaridades que me salieron sin pensarlo, ni siquiera, un segundo.
Todavía no puedo creer cómo lo logré. Ahora me observo débil, sin defensas frente a las hojas que vos escribiste. Quisiera llamarte, pedirte perdón, volver a ser lo que fue... esa "perfección".
Pero ahora recuerdo la razón por la que no tiré esas cartas. Éstas me ayudan a comprender que no todo lo que te dicen en verdad, o que nada dura para siempre. Vos, al menos, no recordaste las cosas que sentías cuando besaste a otro, arruinando la confianza, tirando a la borda el futuro.
Es cierto que no me arrepiento del "daño" que le hice a los demás, nunca debí dudar de mí ser.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Domingos

Los domingos son algo muy raro en mí vida. Generalmente, tengo 6 días de obligaciones varias, y tengo que cumplirlas a 1000 por hora. Pero éste día es diferente. Duermo, descanso, hago "nada", y me animo hasta a escribir alguna complicancia.
No me acostumbro a los domingos: No van con mí estilo de vida diario. Creo que me aburre su ritmo, lo poco que me desafía el día.
Lo paso, en su mayoría, durmiendo. Miro algo de automovilismo, fútbol, tenis. Leo algún que otro diario, blog. Me pongo al día con una tarea, con la familia, amigos(?), conmigo mismo. Todo, a un ritmo lento, casi inaguantable para una parte mí ser.
Entonces, todo resulta ser casi "molesto" en la mayoría del día. No me siento totalmente a gusto, creo que no disfruto a pleno esas cosas que me hacen bien.
Me parece, y estoy casi seguro, que soy hijo del rigor. No puedo con mí tiempo libre, busco algo que hacer y lo llevo más allá: Me comprometo. Lo peor de todo, es que me quejo, empiezo a contarle al mundo lo muy atareado que me encuentro y de lo cansado que estoy. Pero eso es otro tema que después profundizaré.
La cuestión, y lo más gracioso de todo, es que tipo 10 u once de la noche me "apachurro", el día me gana y me convierte en un vago más.
El domingo pasa a ser un día necesario y ruego por que haya varios de este tipo. Pero ya comienza el lunes y tengo que levantarme temprano, comezar mí semana, esa, llena de compromisos y obligaciones...
Pucha, debería aprovechar mejor los domingos.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Justicia Divina

Hay personas que determinaron la crisis de millones de personas.
Otras, con el movimiento de su cabeza, hicieron que cientos de miles, murieran por guerras sin sentido.
Uno que otro individuo camina por la vida haciendo daño: Roba, golpea, lastima, insulta y sólo se preocupa por su bienestar.
También están los que, simplemente, son malditos. No tienen ninguna necesidad de hacer las cosas que hacen, pero no les interesa, están aburridos y no saben cómo entretenerse.
Hace varios años que empecé a creer en la "justicia divina". Si bien no creo en Dios, Buda, Alá, Zeus, o cualquiera que pueda haber creado todo esto, siempre pienso en que "todo vuelve", nada queda impune.
Todo tiene que suceder por una razón, y tiene que ser por lo mal o bien que hayas hecho las cosas. En algún lugar del universo, "algo" será quien defina tu futuro, basándose en los hechos, esos, que forman parte de tu pasado.
Tengo 24 años y, en el 2009 tuve que cargar con el cuidado de mis padres. Al principio de año, mí vieja tuvo un ACV isquémico y su comprensión no fue la misma. Con todos los tratamientos y cuestiones que ésto trae, mí viejo fué intervenido por un problema estomacal a mediados de ese mismo año.
Yo, en el medio, con el trabajo y mis problemas. Con el cuidado de dos personas grandes y sin ningún hermano que me banque. Respiré hondo, "todo va a salir bien", me dije. Seguí adelante. Sí, nos "acomodamos", mí viejo estaba mejor y mamá tenía algún que otro signo de mejoría.
El 2010 comenzaba, y toda mí fe parece renovarse, "nada puede ser peor que el año pasado".
Me fuí de vacaciones, pero tuve que volver porque mí madre tuvo otro accidente cerebro vascular. Ésta vez, su cuerpo fue comprometido: Había perdido la mitad de su capacidad motora y, su entendimiento, otra vez volvió a cero.
Una noche más en la clínica (y van...?), pensaba como podía ser posible. "Habrá hecho algo tan malo en la vida cómo para merecerlo?" No lo sabía, simplemente no creía posiblidad alguna.
Por suerte, recupera su movilidad. Las palabras continuaban siendo un desafío para ella, pero podía moverse.
Mí padre con ataque de nervios, stress a todo lo que dá. Fumando más que de costumbre, casi sin comer nada, pero con la esperanza que íbamos a mejorar. Tiene razón, no pudimos haber hecho tanto mal en este mundo como pare seguir en mala racha.
No me voy a olvidar más: Yo comenzé con la fiebre a finales de marzo. Era temporal y esporádica. A la noche me aliviaba y a la mañana del día siguiente, podía ir a trabajar. Luego, una semana después, vino la falta de apetito. No comía nada en absoluto, prácticamente un café, y una porción de gelatina. Mí cuerpo no daba para más, la fiebre, mí estómago... mis pulmones?
terminando la primera semana, mi respiración se tornaba una tarea poco sencilla. Me costaba caminar, correr, subir las escaleras. Todo me agitaba de manera increíble, al menos, para mí.
El médico me dijo que era pulmonía. Fuí a comprar la medicación esa misma tarde y pedí permiso en el trabajo para no asistir al laboratorio. Esa noche, váya a saber uno porqué, fue la peor de mí vida. No podía dormir. Al respirar, sentía puntadas en mí espalda. No era joda.
Me hice una radiografía y la técnica me miró con cara de "andate urgente". El Dr. no podía creer lo que veía. Mí capacidad respiratoria se había disminuído a valores casi mortales. Me iban a internar.
Recuerdo que no estuve ni cinco minutos en la clínica, cuando empezaron a conectar cables, inyectarme agujas, darme pastillas, correr alrededor mío.
El escuchar la palabra "cáncer" me hacía pensar que todo era un chiste, una simple jodita de algún boludo. Tenía nódulos esparcidos por un sector de mí cuerpo, y comprometieron a los pulmones, llevando a que no funcionen correctamente.
Lo demás es fue simple: Me operaron al día de estar internado. El lunes que continuó a ese 14 de Abril (el martes 13 había comenzado todo), arrancó la primera sesión de quimioterapia. Una dosis diaria de dos horas de duración, por una semana. Iban a ser cuatro en total.
Me dieron de alta (me estaba recuperando notablemente), y me dejaron "descansar" de esa medicación que te cura, pero te mata al mismo tiempo.
La segunda parte del tratamiento iba a ser realizada en la clínica. Pero se complicó y no conseguía cama. Tuve que hacerlo ambulatorio. Viajar desde Adrogué hasta Belgrano no se tornaba una tarea fácil. En especial, los últimos dos días que eran todo un problema.
Mí vida no podía solucionarse así de simple, en el trabajo me dijeron que sólo tenía tres meses de licencia médica paga, y que, pasada esa fecha, pasaba a "reserva de puesto". Es decír, no cobrar un peso y con la gran duda de que me sigan pagando la obra social.
Lo de la licencia no es de empresa garca, sino de un estado despreocupado. Mis empleadores se amparan de la ley de contrato de trabajo que no debe ser actualizada hace muchos años. Como la mayoría forman parte de un sindicato que difienda sus derechos, no debe existir esa "necesidad" de modificar algo absoleto y que nadie usa (supuestamente).
Pasaron tres meses y un día cuando volví a trabajar. Fue difícil, pero volví. Pasó un mundial y, como fanático del deporte que soy, disfruté de observar todos los partidos que se jugaron en Sudáfrica.
La enfermedad continúa cediendo, todavía no estoy totalmente curado. Pero tengo pelo y puedo hacer una vida 90% normal. Mis venas empezaron a tomar forma y casi que recuperé mí peso (cosa que no está taaan buena). El año termina cerrando del todo bien, pero sólo si llevo al extremo del optimismo el balance de mí año 2010.
En las últimas semanas tuve una reacción alérgica y estuve encerrado toda una semana. Pasé por tres médicos, varias cremas y pastillas, para poder zafar de otra cosa más.
Tuve una buena noticia: Me compré un auto y, después de tantos idas y vueltas, puedo manejarlo. Anda muy bien, tiene sus detalles, y pasé por varias cosas para poder usarlo. En fin, no voy a exagerar.
El estéreo, uno que me regalaron, tan bonito y agradable. Ese, que me permitía escuchar música, la que tanto difruto cuando viajo. Aquél que pude acompañarlo con sus buenos parlantes para que suene acorde a su calidad. Bueno, qué decir? El estéreo que tanto quería, lo perdí. El frente del aparato terminó váya a saber uno donde, pero no lo encuentro. Sólo sé que hice 15 miserables metros, y estoy seguro, que lo llevaba conmigo. Me odio. Perdí algo por no prestar atención. Siento vergüenza de mí mismo. No sé si putearme a mí, o al que lo encontró y no fue capaz de devolverlo.
No robé, no violé, no maté. Hice lo posible por comprender y ayudar a mis amigos (esos, que me dieron la espalda cuando me enfermé). Hice cosas malas? Seguro. Tan malas? No creo.
Dudo que en un mes pueda remontarse un año como éste. Y, menos, que puedar emparejar con el 2009.
Justicia divina? Les juro que no sé qué es...

domingo, 21 de noviembre de 2010

La vida es un fucking anagrama

Me toca comenzar a vivir el final de un comienzo. Podríamos dedicarle más de una vida a tratar de entender algo que no vamos a saber explicar.
Necesitamos analizar todos los hechos vividos para poder darnos cuenta? No.
Es por eso que no recordamos todo: Tenemos esa capacidad para poder almacenar una cierta cantidad de recuerdos, sabiduría, experiencia.
Necesitamos olvidar para volver a vivir. Ya veran como cierto hecho les recordará a algo "ya vivido", algo completamente familiar.
Lo que nunca comprendí es mí curiosidad por decifrar el pasado. Los errores lo cometeré igual. La experiencia de una década atrás, poco puede servir en una situación similar hoy. Pero, no sé, tengo hambre. Quiero decir, acaso la vida es tan simple? Para que siempre se repitan cosas a cada sujeto que habita esta tierra...
No creo estar tan equivocado: Las sociedades viven los mismos problemas una y otra vez. No hace falta que ocurran cien años, nos olvidamos muy rápido de todo por todo (justamente) que se produce.
Memoria selectiva?
El fundamentalismo?
"El hombre de las cavernas" y una victoria pírrica.
Entienden?
Claro, es muy difícil explicarlo....


No es joda: La vida es un fucking anagrama

sábado, 20 de noviembre de 2010

La NO bienvenida

No quiero dar bienvenidas. En todos los blogs que hice, nunca me duraron más que la simple entrada de conocimiento general. Así que decidí no hacer nada de vueltas, y comenzar a escribir.
Saludos.