Estaba caminando por capital, cerca a la estación de constitución, y me encontré con un grupo de chicos, jóvenes todos, que andaban "callejeando".
Parecía más un rejunte que otra cosa, digamos que eran como siete (la verdad que no me puse a contarlos), y todos tenían edades diferentes, que iban de los cinco, hasta los trece.
Mí atención se ubicó en el más pequeño. Lo veía hablar con todos, como un "nene grande", puteaba, golpeaba, escupía, aspiraba una bolsa de pegamento...
Andaban cerca mío, y si bien había más personas por la vereda en la que transitábamos, sentía como me iban rodeando. Disimulando lo más que pude, apure el paso, para dejarlos atrás.
Llegué a una esquina, me para el semáforo (la puta madre!). Pensaba que iban a alcanzarme nuevamente, y no quería girar para quedar en descubierto. Sí, sentía miedo.
Siempre hay un policía en esa esquina, más precisamente, en la esquina del frente. Hoy no lo ví, no lo ubicaba por nigún lado (qué cagada...)
Los escuchaba detrás mío, se acercaban. Agradecí a la vida que éramos varios los que estábamos en esa esquina, pero puteaba al destino por no dejarme cruzar la calle.
Vamos! Acaso no lo sienten? Son chicos de la calle, drogándose! Cómo no me van a robar? Ya lo hicieron varias veces, seguro. A mí me han robado en varias ocasiones, y siempre eran personas como éstas...
Miré a mí derecha, y estaba él... ese pendejo de cinco, con la bolsa transparente en la mano. Se la estaba llevando a la cara, y podía apreciar como respiraba con ella....la mierda que inhalaba.
Por fin pude cruzar! avancé lo más rápido posible (aprovechando mis pasos con respecto a los de un infante), y me alejé, hacia mí coche, para volver a casa.
Toda la historia fue real, al igual que mis sentimientos con respecto al momento que viví. Un ejemplo perfecto para demostrar lo pelotudo, ignorante, y mala gente, que soy.
Cómo puedo sentir miedo por un nene que tiene veinte años menos que yo?
Acaso podría lastimarme de alguna manera? Recuerden que ni siquiera va a la primaria.
Además, dentro de lo que podemos llamar "sano juicio", ese chico, estaba bajo los efectos del pegamento.
Pero, saben qué? Yo siento eso porque la sociedad me lo enseñó. No mis padres, ni la escuela, la sociedad y sus "costumbres".
Debería dejar de sentirme amenazado por esos chicos, y ver cómo puedo darles una mano. Tendría que saber porqué están así, y contarles que no es una salida prenderse a una bolsa de pegamento.
Debería organizar alguna campaña para propagar la idea. Seguro que seremos varios los que pensamos así. Todo comienza por concientizar a los suyos. Que la idea se propague, y que en algún futuro, seamos una sociedad como corresponde.
.....podría... tendría... debería...
No hay comentarios:
Publicar un comentario